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2006

October


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Jueves 5 de Octubre

Yo creo que el enigma más grande de Japón no son ni las Geisha, ni los Samurai, ni la cultura milenaria, sino más bien una cuestión más profana, cotidiana y actual: cómo puede ser que Tokyo sea una ciudad tan increíblemente limpia siendo que no hay un miserable tacho de basura por ninguna parte? O sea, no es que hay pocos, que hay que caminar mucho para encontrarlos, etc, directamente NO HAY, en ninguna esquina, en ningún rincón, simplemente NO HAY!!!!!!! A veces (a veces!!) hay en las estaciones grandes (muy grandes) de tren (bah, en una lo ví hasta ahora!). Si no, NO HAY. Punto. NO HAY.

Otro misterio es cómo se bancan los japoneses los subtes llenos de gente. Si alguna vez vieron esas fotos donde la gente está toda apretujada metida adentro de los vagones del subte, que parece que si abren la puerta se caen todos para afuera, donde no hay ni un centímetro libre entre una persona y la otra, bueno, eso existe de verdad, y yo tengo el privilegio de presenciarlo y vivirlo en carne propia todas las mañanas. Cuando el tren, totalmente lleno, para en la estación, se abre la puerta, se baja una persona, y se suben 10, en un tren en el que ya no parece que entra más ni un alfiler. Pero de alguna manera, siempre que uno piensa que no entra más nadie, entran todavía como 10 más. En todas las estaciones pasa. Imagínense que si ya estaban todos estrujados antes, cómo estarán cuando entran 10 más en cada puerta? Todavía no lo entiendo, es un misterio de la física, y también de la psicología.

Es que yo tengo una teoría, basada un poco en una teoría que se usa a veces para explicar determinadas cosas de la cultura y el idioma japoneses. Resulta que se dice que cada uno tiene como su “área privada”, una especie de serie de diferentes círculos. En el círculo más pequeño está uno mismo, luego hay un círculo más grande donde está la familia, otro donde está la gente con la que uno trabaja, y así sucesivamente de más cercana a más lejana. De esos círculos depende por ejemplo el grado de respeto con el que se le habla a una persona.

Bueno, yo me lo imagino como que cada persona tiene una esfera que la rodea, que es su “espacio privado”, su “esfera personal”, como una especie de burbuja invisible que rodea a cada persona.

Lo que yo pienso es que esta esfera tiene en cada cultura un grado diferente de flexibilidad. En las culturas “latinas”, por ejemplo (disculpen si no les gusta la generalización, pero que lo que voy a escribir es generalizado creo que es bastante cierto), en las “culturas latinas” como por ejemplo la nuestra, la española, la francesa, la italiana, las demás culturas latinoamericanas, etc, esta “esfera privada y/o personal” es absolutamente flexible. Por ejemplo, cuando uno saluda a alguien, aunque no sea muy cercano, en general se le da entre uno y cuatro besos en la mejilla, dependiendo del país, cuando uno conoce a alguien en general también se le dan besos en la mejilla, y las palmadas en la espalda, los abrazos, el tomarse del brazo y/o de la mano son cosas normales entre amigos, novios, conocidos, compañeros; que se ven todo el tiempo por la calle, en un bar, en cualquier lado. Las “esferas” de las dos personas es como que se funden en una sola, son tremendamente flexibles.

En Alemania, por ejemplo, las “esferas” son medianamente flexibles. Cuando a uno le presentan a una persona, por más que los dos sean estudiantes de 20 años, se saludan dándose la mano (¡¡!!). Cuando uno se encuentra con alguien que uno conoce más o menos, se lo saluda solamente con un hola, sin ningún tipo de gesto. Sólo a los muy muy muy buenos amigos y/o novios se los abraza, se les da palmaditas en las espaldas, etc.. Es como que las “esferas” tienen momentos de “intersección”, cuando se dan la mano por ejemplo, en situaciones en las que en las “culturas latinas” se “fundirían”, dándose un beso en la mejilla por ejemplo. Pero en otras situaciones, con muy buenos amigos, novios, o la familia, se “funden” igual que en las “culturas latinas”.

Japón, sin embargo, es como siempre el otro extremo de todo. En Japón pareciera como que la “esfera privada” es un área sagrada e intocable, la cual sólo se puede “invadir” en contadísimas excepciones. Cuando a uno le presentan a alguien, directamente se limita a hacer una pequeña reverencia. Cuando familiares se encuentran después de mucho tiempo de no verse, se limitan, según me contaron, a hacer una pequeña reverencia. Cuando se encuentra gente de negocios, reverencia. Las “esferas” ni siquiera se llegan a tocar, ni hablar de una “intersección”. Pareciera ser que el/la único/a individuo autorizado a invadir esta esfera fuese el/la novio/a, esposo/a, etc, pero ni hablar de un abrazo o un beso en público o por la calle.

Ya que los japoneses valoran tanto este “espacio privado”, esta “esfera personal”, este espacio que es tan sagrado e incorruptible, por eso mismo me sorprende tanto como superan tan estoicos la tortura del tren de la mañana. En ese tren de ninguna manera se puede hablar de una “esfera personal”, ni de ningún tipo de “espacio”. Si esto ya es difícil, casi imposible de soportar para alguien de una “cultura latina”, que está acostumbrado a todo tipo de niveles de contacto físico, no me puedo ni empezar a imaginar lo que debe significar este suben empujen estrujen bajen para un japonés. Ellos que son siempre tan simpáticos (son simpáticos en serio, es increíble, son re copados), de repente se ven todos empujados y estrujados, porque la gente que sube siempre empuja re zarpadamente a las demás para poder entrar. Ellos que ni siquiera le dan la mano a un familiar, se ven obligados a estar estrujados y apretados entre perfectos desconocidos. Y sin embargo ahí se los ve, tranquilos, callados, como siempre soportando todo sin quejarse.

Donnerstag 5. Oktober

Das größte Geheimnis Japans sind glaube ich weder die Geisha, noch die Samurai, noch die uralte Kultur. Es ist eher eine etwas alltäglichere Frage: wie kann Tokyo so eine unglaublich saubere Stadt sein wenn es nirgendwo einen verdammten Mühleimer gibt? Ich meine nicht, dass es zu wenige gibt, es gibt einfach KEINE, nirgendwo, GAR KEINE!!!! Manchmal in den rießigen Bahnhöfen findet man mal einen, aber ich hab's selbst nur einmal in Shinjuku erlebt.

Ein anderes Geheimnis ist es, wie die Japaner die überfüllte U-Bahn überleben können. Wenn Ihr mal diese Fotos von den unmöglich überfüllten Zügen gesehen habt, wo es so aussieht, als würden alle sofort rausfallen wenn man die Tür aufmachen würde, müsst Ihr wissen, dass es das hier wirklich gibt, und ich habe das Vergnügen das jeden Morgen zu sehen und zu erleben. Wenn der unmöglich überfüllte Zug hält und die Tür aufgeht, steigt einer aus und ungefähr 10 Leute ein. Irgendwie, wenn man gedacht hatte, in diesem Zug kann unmöglich noch jemand einsteigen, gibt es am Ende doch Platz für die 10 Leute, die an jeder Tür einsteigen. Und wenn schon vorher alle da reingequetscht waren, kann ich echt beim besten Willen nicht verstehen, wie noch 10 Leute an jeder Tür einsteigen können. Es ist echt ein Rätsel der Physik und sogar der Psychologie.

Ich meine, die Japaner sind doch immer so sehr daran gewohnt, Abstand von allem und allen zu halten. Ich meine, in der „latino-Ländern“ (hehe, wie kann man das ein bisschen „wissenschaftlicher“ nennen?? :) zum Beispiel, gibt es viel mehr Körperkontakt, wenn man jemanden trifft gibt es immer „Küsschen“ an der Wange, zwischen einem und vier je nach Land. Egal, ob man die Person gut kennt oder nicht. Das ist auch der Fall, wenn man jemand kennen lernt. Und Freunde umarmen sich ständig, oder schlagen sich so ein bisschen am Rücken (herzlich meine ich! :), usw. Auf jeden Fall, es gibt ständig irgendeine Art von Körperkontakt, das „leichteste“ ist Händeschütteln, was nur Bussinessleute oder Politiker machen.

In Deutschland zum Beispiel hält man schon ein bisschen mehr Abstand. Wenn man jemanden kennen lernt, zum Beispiel, ist es Händeschütteln, egal, ob beide 20-jährige Studenten sind, was mich TOTAL überrascht hat, als ich es damals zum ersten Mal erlebt habe. Wenn man zB jemanden trifft, dan man nicht so gut kennt, gibt’s einfach nichts außer einem „hallo“. Mit Freunden aber oder mit der Familie ist es schon anders, man umarmt sich oft, küsst sich, etc.

Japan ist aber wie immer extrem, und zwar das „Gegenteil von Argentinien“. In Japan gibt es anscheinend so wenig Körperkontakt wie es nur geht. Alles wird mit dieser „bekannten“ Verbeugung erledigt. Kennen lernen, jemanden treffen, Business... immer grüßt man sich mit dieser Verbeugung. Bei Freunden nicht, aber es gibt habe ich das Gefühl keine Umarmungen, Küsschen usw, zumindest nicht, wenn sie nüchtern sind. Sogar Familienmitglieder, die man lange nicht gesehen hat, habe ich gehört, grüßen sich mit einer Verbeugung.

Gerade deswegen, weil die Japaner immer so einen Abstand sogar vor bekanten Menschen halten, kann ich gar nicht nachvollziehen, wie sie die unmöglich überfüllte bahn überleben, wo man auf höchst unangenehmer in einer Menge von wildfremden Menschen reingequetscht ist. Es ist bisher eine von den unangenehmsten Erlebnissen, die ich hatte (die ich habe meine ich, und zwar fast jeden einzigen Morgen!), also kann ich wie gesagt echt gar nicht nachvollziehen, wie es sich für die Japaner anfühlen soll...







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